miércoles, 17 de septiembre de 2008

El té da paz.

Me siento envejecer en el lóbulo de las orejas y en mi creciente fanatismo por el té. 

Una amiga de mi mamá hace un tiempo me dijo “el té me da paz, siento algo acá cuando lo tomo que me reconforta” y se acariciaba el pecho en círculos con la palma de la mano. 

Por eso en las películas o en la vida cuando alguien se pone nervioso siempre lo tranquilizan con un té. Por eso se lo dan a los enfermos, aunque no cure. Por eso es muy lindo tomarlo antes de dormir.

Y los abuelos, las personas más sabias que existen, lo toman sin parar. Porque saben algo que nosotros vamos descubriendo cuando nos hacemos grandes, nos ponemos nerviosos y nos angustiamos. 

Que el té da paz.

4 comentarios:

Carolina dijo...

Este es el mejor!

Anónimo dijo...

Tan cierto!

Marta

eliana dijo...

hermoso María!

María dijo...

Gracias, Eliana!